Las elecciones de la semana pasada en Irán han puesto al país al borde de una inminente crisis, causada por las denuncias de fraude y varios escándalos electorales que han acompañado estos comicios en el país persa.
Con la victoria (timada) del señor Mahmoud Ahmadineyad, anunciada por el concejo electoral de este país, las denuncias por corrupción y fraude no se hicieron esperar en llegar. Con las denuncias, llegan las protestas y la crisis aumentó hasta el punto en que la restricción en la información se ha vuelto evidente.
Algo de lo que estoy seguro es que, con el ritmo de las protestas aumentará la represión a la oposición. Como consecuencia, la gente se lanza con más fuerza a las calles, a ver si el consejo de guardianes los escucha, esperemos que sí. Adicional a ello, la paciencia se volverá necesaria en estos tiempos revueltos.
Lo que no me ha dejado de sorprender es que el representante legal de la estatal Press TV, Mattew Richardson afirma que no hay restricciones cuando las hay realmente. Algo para refelxionar sobre la libertad de prensa en el mundo.
Mientras tanto, este mundo loco sigue dando vueltas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario